divendres, 27 de gener de 2017

Creació i reflexió

EL DESASTRE DE LA GUERRA

Voy por la calle andando,
observo unos soldados hablando,
giro a la derecha y tuerzo la esquina,
se fijan en mí; me da mala espina.

Me dan el alto levantando su brazo derecho,
me asusto, me voy corriendo, recorro un buen trecho.
Oigo los disparos de sus armas,
he tenido suerte, me he librado de sus malas almas.

Continúo corriendo, me oculto en mi casa,
realmente no sé que es lo que pasa,
cierro la puerta de golpe y pongo el candado,
pienso que es un sueño pesado.

Escucho un gran estruendo,
mi fortaleza interior está disminuyendo,
palidezco, me asusto y lloro,
no llevo esta situación con decoro.

Se oye la gente gritando,
el sonido de las armas se está agrandando,
salgo de casa con cuidado,
me escondo en el refugio que está al lado.


Bajo las escaleras y recorro el pasillo,
hay muchísima gente, me fijo en un chiquillo,
está solo, en sus ojos hay pena,
me dirijo a él y le acaricio la melena.

Se escucha un largo e intenso tiroteo,
miro al chiquillo y oigo su gimoteo,
me agacho y lo abrazo fuertemente,
cierro los ojos y queda en blanco mi mente.

Las escenas se suceden, veo un fondo oscuro,
me froto los ojos y pienso en nuestro futuro,
benditos aquellos, que no sufren la guerra,
porque viven contentos en su tierra.

Ahora que termina este poema, una sugerencia os voy a proporcionar,
aprovechad el momento que nunca sabréis lo que el futuro va a dar,
tenéis  que disfrutar el presente, es una necesidad,
es un buen consejo que os servirá para la eternidad.

Judit Farré Chimeno de 2n ESO A

Lugares y personas que desaparecen

Reino Unido, España, Italia, Japón...
De la guerra no se escapa una región.
Unos provocándolas y otros sufriéndolas,
Pero todos acaban viviéndolas.
Viviéndolas si has podido sobrevivir
Porque lo más común es morir.
Dos, tres o más bandas,
todos sin querer darse la mano.
Consecuencias graves cuando no hay conversación
padres e hijos obligados a la separación.
Infancias vividas con soledad y temor
personas y lugares destrozados sin compasión.
No es tan difícil convivir en paz,
simplemente hay que dialogar.
Está en nuestras manos,
no mires a los demás.
Todos son beneficios a contemplar:
Paisajes verdes y arquitecturas sin destrozar,
niños que libremente puedan jugar,
y aguas limpias donde los peces puedan nadar.

Nerea Marin de 2n ESO B